lunes, febrero 27, 2006

¿Por qué se tuviste una vida sana, llena de aire puro, trabajo duro y sin excesos debes llegar a anciano enfermo, sufriendo, dependiendo de otros y perdiendo tantas cosas que te hacían ser quien eras?
¿Por qué si eres tan católico, Dios te pone tantas pruebas?, ¿para hacerte fuerte?, ¿para probarte? o son solo cosas fortuitas, aleatoria que le pasan a todos pero que solo te das cuenta de que existen solo cuando le pasan a alguien cercano a ti?

5 comentarios:

Pink Toshiya dijo...

que pregunta no? Lo cierto es que si son cosas q te cuestionas cuando le pasan a alguien cercano a ti, porque dentro de las cosas que realmente duelen esta esa impotencia de no poder hacer nada porque esa persona que tanto quieres deje de sentir dolor... que tan dificil es el transito de esta vida a la otra no se, pero creo que poca gente tiene el privilegio de que ese transito sea poco dramatico, rapido y sin sufrimiento... hay que cuestionarse, pero de alguna forma no dejar que ese cuestionamiento te mate ni te sobre angustie, solo tener fe aunque parezca que no hay razon para ello...
besos y un gran abrazo!!

Ange

Sandra dijo...

Tengo fe y espero tener la fuerza necesaria, pero igual me cuestiono muchas cosas y me arrepiento de otras.

Las deje acá porque igual debo conversarlo, debo reconocer que ayuda mucho que te escuchen o lean.

eduardo nicolás dijo...

Creo en un azar implacable, quizás menos con unos que con otros, o quizás es mejor decir que es distintamente implacable con cada uno.

Concuerto plenamente con Ange...

Ojalá todo mejore pronto.

Pink Toshiya dijo...

si, conversar siempre es el camino porque no hacerlo, sobre todo de estas cosas que tanto duelen, te va carcomiendo por dentro y terminas con arañas en el corazon, como en Boggiepop Phantom...
si quieres conversar o dar una vueltecita por ahi esta semana (ya q aun estas de vacas) me avisas pos, me mandas un mails no mas ^^.

*kisses*

|alex spaceman| dijo...

Ufff... es la pregunta del año.

Si me preguntaras eso a mi, yo respondería que no hay que cuestionarse del porqué suceden las cosas, sino que como se dispone uno a afrontarlas.

Las cosas suceden solamente. Llámalo destino, intervención divina, consecuencias, daños colaterales o externalidades. Cuando ya sucedió da igual. Solo hay que intentar estar preparado para afrontar cualquier situación.

Cuando un ser querido está sufriendo, solo hay que pensar en la forma de mitigar el dolor, sea este físico o emocional. Ya no hay tiempo para cuestionar los motivos.

Dicen que la Fe ayuda.

Hablar ayuda mucho también. Si quieres hacerlo puedes contar conmigo también.

Un abrazo gigante.